GRIETA EN ACANTILADO AMENAZA MEMORIAL
La profunda hendidura que se observa se encuentra a escasos centímetros de la baranda de contención del sector.
1-9-26
Desde hace 10 años el Memorial Malvinas Argentinas observa desde la cima del acantilado del Cóndor la inmensidad del atlántico con una orientación hacia el extremo sur. Hacia aquellas islas argentinas, donde quedaron vidas de padres, hijos, hermanos, amigos, desconocidos.
En homenaje a esos 649 caídos en combate en 1982, el 2 de mayo de 2016 fue inaugurado este memorial que tiene como custodio al histórico faro. Una enorme pared con 649 círculos ahuecados no sólo recuerda a los héroes de aquella gesta sino permite mirar hacia el mar en dirección a las islas.
El 24 de mayo de 2019 se sumaron al predio un avión Mirage utilizado para la formación de los pilotos de combate de la Fuerza Aérea, un camión semioruga del Ejército Argentino y una enorme ancla cedida por la Armada Argentina.
ROTURA Y RIESGO
Las banderas Argentina y de Río Negro flamean desde esa cima y parte del memorial se puede observar desde la playa, tanto como la enorme grieta del acantilado que amenaza con dejar al descubierto el glorioso espacio.
Las visitas son permanentes al lugar, especialmente en días agradables, pero también en invierno.
No hace mucho tiempo, abrigo suficiente a mano y el recorrido elegido para muchos fue ese lugar que rinde homenaje a la gesta.
La grieta que avanza sin pedir permiso no sólo pone en riesgo la estructura sino a la gente que allí se acerca. Solo una malla naranja derribada por el viento advierte del peligro.
La temporada se acerca y también el aumento de visitantes a esa cima de acantilado que mantiene presente parte de la historia y permite una espectacular panorámica de la dimensión del mar y la villa marítima.
En la imagen: así se observaba la grieta a principios de agosto.