DETENIDO POR ABERRANTE ABUSO, EN GUARDIA MITRE
Se trata del padrastro de la víctima detenido ayer y sobre quien se investigan otros hechos similares.
25-9-26
Por el delito de “abuso sexual con acceso carnal reiterado” del que resultó víctima una joven fue detenido su padrastro que reside en Guardia Mitre, desde principios de este año. Por los próximos dos meses continuará privado de su libertad en el penal de Viedma.
Además, el hombre es investigado por un delito similar en perjuicio de su pareja y la hija más chica de ella.
El sometimiento de la joven, hoy de 20 años, comenzó durante su minoridad con tocamientos, acoso verbal y controles permanentes para finalizar con accesos carnales entre dos y tres veces por semana, bajo amenaza que de negarse le pasaría lo mismo a su hermana más chica.
Ese temor la obligó a ceder durante largos años hasta ayer cuando un disparador vinculado a los hechos provocó la reacción de la madre y que el secreto fuera confiado a una profesora de Guardia Mitre que no sólo escuchó sino que acompañó a madre e hijas a la comisaria y el hospital.
Fue entonces que la situación llegó a las fiscalías en Viedma y se inició la investigación. La primera medida fue atender a la víctima, su madre y hermana, aplicar el protocolo para estos casos con la intervención del hospital Zatti.
Pasado el mediodía de hoy fueron formulados los cargos contra el imputado por las fiscales Sofía Lento y Yanina Estela Passarelli.
Tras escucharlos y por protección de las mujeres víctimas, el juez de Garantías Adrián Dvorzak prohibió la difusión de las identidades incluida la del imputado.
Desde este lugar, sólo decir, que los detalles ofrecidos por la fiscal Lento fueron estremecedores y graficaron la dimensión del padecimiento al que fue sometida esta joven desde su niñez.
ALCOHOL, DROGAS Y VIOLENCIA
El consumo de alcohol y drogas de parte del imputado también estaba presente en este contexto de extrema vulnerabilidad familiar y social.
Los abusos sexuales con connotaciones aberrantes se encubrían con un control estricto de las tres para evitar el contacto con el exterior que garantizara silencio.
Este hombre llegó en febrero a Guardia Mitre a trabajar en la cebolla y en mayo hicieron lo propio madre e hijas, quienes ante la escalada de actitudes de violencia física, verbal y psicológica tramitaron dejar la zona, intención que fue desactivada por el imputado.
Por su parte la fiscal Yanina Estela Passarelli pidió al juez la prisión preventiva del imputado por los cuatro meses de investigación solicitados y que por ese mismo plazo continúe secuestrado el celular del hombre a los efectos periciales.
Fundamentó la preventiva ante la cantidad de elementos reunidos en estas primeras horas de investigación suficientes para acreditar la gravedad de este tipo de delitos que el Código sanciona con una escala penal de entre los 6 y 15 años de prisión.
Sumó además como argumento la investigación de la otra causa que involucra a la madre y la hija más chiquita por delitos similares.
ENTORPECIMIENTO Y FUGA
Estela no descartó entorpecimiento de la causa con el imputado en libertad, enfatizando que hubo sometimiento y control, extrema vulnerabilidad que se incrementó por la falta de arraigo, la nula asistencia sanitaria de las tres mujeres con ausencia total de asistencia médica, con una vida bajo amenazas, una clara asimetría de poder que derivó en un sometimiento familiar. Agregó que en Guardia Mitre viven en un precario inmueble sin servicios.
La fiscal también planteó el riesgo de fuga en el caso de recuperar la libertad el acusado, teniendo en cuenta que no tiene arraigo en la zona y que las mudanzas permanentes han sido un modo de vida, en función de trabajos temporales.
La defensora oficial, María Paz Alvarez, no planteó objeciones a la formulación de cargos pero se opuso al plazo de detención solicitado por la Fiscalía y propuso una privación de la libertad por los próximos 15 días.
Finalmente el juez Dvorzak tuvo por formulados los cargos, autorizó los cuatro meses para la investigación penal preparatoria y ordenó dos meses de prisión preventiva para el imputado.
En la imagen: las fiscales Sofía Lento y Yanina Estela Passarelli (izquierda); el juez Adrián Dvorzak y la defensora oficial, María Paz Alvarez junto al imputado (derecha).